Eterno Retorno

Friday, May 02, 2003


Por Daniel Salinas Basave

Pasos de Gutenberg

Donde no estén ustedes
Horacio Castellanos Moya
Tusquets editores

Llevaba leídas apenas 62 páginas de Donde no estén ustedes de Horacio Castellanos Moya y ya entonces me quedaba claro el hecho de estar viviendo una de esas raras ocasiones en que puedo afirmar, despojado de toda pretensión, que estoy ante un gran escritor. Una pluma demencialmente maliciosa. Un narrador oscuro como el solo, profundo como un pantano de arenas movedizas. Luego de enmelcocharme con La materia del deseo, vuelvo a sentir lo que se siente estar ante una obra tatuaje.
A este autor salvadoreño lo descubrí por casualidad. No mediaba recomendación, comentario o reseña alguna sobre su obra cuando en una de tantas excursiones divagantes en busca de presas literarias, ví en la sección de novedades de la Librería El Día Arma en el hombre, título de por sí seductor cuya contraportada revelaba una obra antojable.
No me equivoqué. Con Arma en el hombre (Tusquets 2000), Castellanos retrató la imagen del criminal como un recurso u objeto siempre reciclable. El crimen organizado visto como una empresa capaz de mutar su giro de un día para otro, en busca siempre de mayor rentabilidad. El resultado es una novela que tiene más muertos que páginas y en donde en cada párrafo parece haber lugar para un arma distinta.
Novela precisa, fría y contundente como el disparo de una pistola automática, Arma en el hombre expone con crudeza el submundo del crimen organizado.
Un año después cayó en mis manos Baile con serpientes, un libro tan ágil como el movimiento de una víbora al ataque y cuyas frases acaban por inyectar veneno en el ánimo de aquel lector que tiene el valor de adentrarse a sus páginas.
Ahora recién concluyo Donde no estén ustedes y ya me atrevo a decir que la obra de este salvadoreño ya reservó un sitio entre los libros de cabecera que merecen relectura.
Pocos logran bucear en aguas tan profundas del lado oscuro de la mente humana. Donde no estén ustedes narra el último día en la vida de un ex embajador salvadoreño en Nicaragua cuya decadente existencia va descendiendo entre infiernos alu-cinantes.
En medio de escenarios deprimentes y narrado en riguroso presente, el lector debe adentrarse en la estructura lógica de un alcohólico, cuya mente oscila entre la depresión absoluta, el coraje, la euforia, el miedo y la constante alucinación. Una pesa-dilla atiborrada de recuerdos idílicos y monstruosas incoherencias propias de una mala borrachera. Por momentos es imposible no recordar la mezcalera estructura de Bajo el Volcán de Malcolm Lowry.
Pero justo cuando el lector va tomado de la mano del ex embajador Alberto Aragón acompañándolo en su descenso hacia sus propios círculos infernales, Castellanos Moya corta de tajo la narración y nos coloca de pronto en los ojos del detective José Pindonga. Solo entonces se cae en la cuenta de que el autor repite la estructura de Baile con serpientes. Una historia que se revela cuando es vista a través de distintos ojos. Una mente que indaga misterios que el lector ya cree conocer y acaban sorprendiéndolo.
Nacido en El Salvador en 1957, el narrador ensayista y periodista Horacio Castellanos Moya ha vivido en carne propia los horrores de la guerrilla centroamericana y no han sido pocas las amenazas de muerte que he recibido a consecuencia de las revelaciones que como comunicador ha hecho.
Además de ser un buceador de la oscuridad humana, Castellanos es un fiel retratista de las miserias, bajezas y contradicciones de la política latinoamericana. Es entonces cuando uno se pregunta: ¿Como cabe tanta oscuridad en unas cuantas hojas de papel ?


Noticias headbangueras

Un festival de auténtico y verdadero metal europeo está pateando culos en Norteamérica. Se trata del Metal Gods Tour, algo así como un Ozz Fest pero de metal en su estado más puro.
Ante él, el Ozz Fest y su basura nü metal alternativa se queda muy pequeño.
El Metal Gods tour lo encabeza un personaje que al igual que Ozzy Osbourne es natural de Birmingham pero que en vez de prostituirse como un mal bufón de la pantalla, se ha dedicado a cultivar el buen metal alrededor del mundo. Se trata de Rob Halford, el emblemático metal god, puro acero británico que desde su lamentable salida de Judas Priest sigue gritando por venganza.
El Metal Gods presenta una alineación más que apetitosa. Un par de deathmetaleros suecos de primer nivel como son Car-nal Forge y Amon Amarth se darán cita en el escenario. Los legendarios blackmetaleros noruegos de Immortal, sobrevivientes del célebre círculo negro que se dedicó a quemar iglesias en todo Noruega, serán los terceros del cartel. Immortal es un black metal ortodoxo que vale la pena apreciar. Los segundos del cartel serán los célebres thrasheros de Testament, sobrevivientes de aquella headbanguera generación de la bay area
Cierra obviamente Rob Halford con su más que aceptable nuevo material de Crucible y Resurection y una buena dosis, me imagino yo, de temas de Priest.
Pero al último dejo a una bada que por si sola hace valer todo el festival: Los alemanes de Primal Fear, un demoledor heavy que recuerda los mejores años de Priest. Pero he aquí que los heraldos de lo infausto me persiguen cual personaje de tragedia griega. Primal Fear solo cubrirá la mitad del tour y se marchará a proseguir sus compromisos europeos entre lsoq ue está el Blind Guardian Festival en Alemania. Esto significa que en el show de Los Ángeles el 6 de junio no estarán. La ausencia del miedo primario y el hecho de que en esas fechas me estaré cambiando de casa y estaré muy gastado, hacen factible mi ausencia de tan esperado evento. La tragedia me persigue-


Por si algún buen samaritano se apiada de un hombre que debe destinar a su nueva casa los recursos que antes destinaba a la industria discográfica, estos son los títulos que hoy en día mueven el tapete de mis deseos.

El disco Echoes de los alemanes de Lacrimosa es un disco del mejor estilo gótico atmosférico que por estos rumbos no he podido conseguir. En verdad creo que vale la pena.

El disco Damage Done de los suecos Dark Tranquility es un manjar de death metal melódico. Puro sonido Gotenburgo. Estos escandinavos tocaron en Monterrey la noche del 10 de enero. Como hubiera deseado estar ahí.

El Crucible o el Live Insurrection de Halford son excelentes piezas que cuando los tenga harán pedazos los tímpanos de mis nuevos vecinos en Hacienda del Mar. La voz del auténtico Metal God parece ser como los buenos vinos.

Los finlandeses Sinergy son una banda tan fría como brutal. Últimamente los grupos death metal apuestan por mujeres en la voz que cantan aún más agresivamente que los hombres. El disco Suicide by my side es una excelente prueba de ello.


La orgía de los posers

El reportero de la Crónica que reseñó el festival Coachella se atrevió a decir que fue un manjar para todos aquellos que go-zan de la música pesada en sus más diversas acepciones. ¿Música pesada? ¿Pues a donde chingados fue? Fuera de Sonic Youth e Iggy Pop por los cuales siento cierto respeto, todo el cartel era una absoluta mierda propia de un gringuito puñetero al que Sams Goddy es capaz de orgasmearlo. En que poca mierda se ahogan esos que se autodefinen como alternativos.